El Señor ha preparado este tiempo para que puedas crecer y fructificar; que lleves fruto, mucho fruto. Permanecer en Jesús es mantener contacto con Su Palabra; por eso, cuando estás conectado a sus promesas y a una vida constante de oración, serás transformado para recoger la cosecha.

Dios quiere vivas en el fuego del Espíritu Santo, apasionado por dar fruto abundante y así levantar el nombre de Jesús en cada ciudad y nación.